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  • Acvstica Rebel 1.20M

    Acvstica Rebel 1.20M

    Por recomendación del dueño de nuestra primera consola, Acvstica Rebel 1.00M, recibimos una solicitud para construir una consola más. Usualmente nuestro canal de ventas funciona al revés. En cuánto tenemos una consola terminada y lista para encontrar un nuevo hogar, ésta es anunciada en el boletín / newsletter de la página, y después en nuestras redes sociales, pero optamos por aceptar el reto y hacer una unidad para León.

    El primer paso siempre es encontrar una consola en buen estado. Sabiendo que León era fan de nuestra primera consola, idealmente, nos iríamos a la segura procurando encontrar una consola similar. Al poco tiempo, la encontramos.

    Rebel 1.20M

    No estaba en perfecto estado, pero nunca esperamos que sea así. Su tornamesa no funcionaba, el amplificador producía más ruido que cualquier otra cosa, y las bocinas estaban quemadas, tras años de pobre conservación. Pero la unidad era perfecta para nuestra siguiente consola. Así que la compramos.

    Fue comprada a la familia del dueño original, y éso siempre nos da mucho gusto. ¡Inclusive habían conservado el manual original!

    Por desfortuna, no logramos encontrar datos en relación al fabricante, pero juzgando por la semejanza con Acvstica Rebel 1.00M, asumimos que fue fabricada en el mismo lugar; General Electric, c. 1965. La tornamesa que integraba ésta consola era una Garrard AT6, un tocadiscos bien recibido para el mercado económico.

    Por dentro, fuera de una capa de casi 2 centímetros de grosor de polvo casi solidificado, encontramos la tarjeta de control de calidad de Garrard. El cartón se desintegró parcialmente en cuanto lo tocamos (o, quizás simplemente el texto en la tarjeta “No desprenda esta tarjeta del motor” era más amenaza que sugerencia). Pero alcanzamos a ver el nombre de la persona que hizo las pruebas, y la fecha. Desgraciadamente, no entendemos la letra del individuo. Quizás el nuevo dueño de la consola decida compartir una imagen del tarjetón en redes y podamos descifrarlo.

    Acvstica Rebel 1.20M

    Primero, nos pusimos a trabajar en el mueble. La madera estaba en buen estado, pero el acabado no tanto. Éstos acabados en resina epóxica son muy vistosos y protegen la madera de excelente forma, pero son muy fáciles de rasguñar y de dañar permanentemente. Así que hicimos lo que pudimos para traerle vida nueva. Incluyendo un total re-acabado de los cantos, para asegurarnos de que el acento dorado fuera igual al dorado que utilizamos en el resto de los accesorios.

    Probamos bocinas de Polk Audio, ELAC, Yamaha, PSB, KEF, Fluance, Neumi y JBL; finalmente eligiendo la oferta de Fluance como la predilecta. En cuánto a la tornamesa, León nos mandó las dimensiones del equipo que ya posee. Usualmente no es una práctica que acostumbremos (utilizar o contar con equipo ajeno), pero en cuánto nos dijo qué tornamesa tiene; entendimos perfectamente. Pues se trata de una Thorens TS160 mk-II. Nunca fue el tope de gamma, pero es una de las tornamesas más respetadas, fabricada por una de las marcas de tornamesas antiguas más respetada y apreciada en el mundo; así que nos sentimos sumamente humildes y apreciamos que León considere nuestras consolas dignas de hospedar a su preciada Thorens.

    El amplificador fue otro punto al que se le dedicó una gran cantidad de horas hombre. Y ésto es porque para Acvstica Rebel 1.00M, usamos un pequeño amplificador híbrido clase A/B con preamplificador a bulbos, de tan sólo 12 watts por canal. Suficientes en muchos casos, pero ésta consola es 20cm más grande, con mucho más espacio para permitirnos instalar un set de bocinas mucho más capaces que las T15‘s que instalamos en Rebel 1.00M.

    Amplificadores
    52 Watts/Ch, 12 Watts/Ch, 25 Watts/Ch respectivamente.

    Inicialmente, instalamos el amplificador visto a la derecha. Con una potencia total de 50 watts y un phono preamp integrado. Pero tras pruebas, no logramos que pasara de un promedio de 61.3db a un metro y medio de distancia. Tras cambiar a favor del amplificador de 104 watts totales, obtuvimos una satisfactoria medición de 69.7db bajo las mismas condiciones. Y después de ajustar la espuma acústica en el interior de la unidad, sellarla y colocarla junto a la pared, alcanzó los 70.4db en promedio, y 79db en la medición máxima.

    Aislante Acústico

    No es novedad que una de las partes más importantes en la fiel reproducción de audio es la habitación, pero es posiblemente la parte que más se olvida y menos atención se le brinda. La habitación en dónde hacemos nuestras pruebas está lejos de ser el ambiente ideal para las mismas, pero se trata de una sala relativamente grande, con pisos de cerámica y ventanas de piso al techo. Así que consideramos que si el equipo proporciona un buen volumen de sonido (aka “presión“) sin distorsión y con buena fidelidad en nuestra habitación, sólo podrá mejorar en la del cliente.

    Y así fue. El resultado fue aceptable en nuestras pruebas, y a la hora de la entrega y la instalación, la combinación de aparatos nos mostró una vez más, que la música es más que la suma de sus partes.

  • Acvstica Rebel 1.00M

    Acvstica Rebel 1.00M

    Tras meses de búsqueda, encontramos la unidad que sería nuestro primer projecto. Encontramos a Alex, quién no nos pudo dar mucha información sobre la historia de su consola, pero nos aseguró que, aunque no era evidente, había sido querida y apreciada por varias décadas, pero simplemente, no tenía ya uso.

    Fotografía tomada del anuncio de venta de la consola.

    En plena pandemia de coronavirus, mucha gente está buscando formas de recuperar algo de dinero para sobrevivir, y muchos están optando por deshacerse de equipos que han brindado goce a familiares por décadas.

    Nos tomó cerca de 1 hora, considerando que hay menos tráfico en nuestra CDMX, llegar al sitio en donde recogeríamos ésta pieza, y en tan sólo un rápido vistazo, sabíamos que sería nuestro primer proyecto.

    Era una consola fabricada por General Electric, hecha en México y hasta el momento, no hemos podido rastrear más información sobre ella. Estaba sucia, con una gruesa capa de polvo en su interior; posiblemente jamás había sido limpiada por dentro. Con serios rasguños en su tapa y sus patas dobladas.

    En su interior, una vieja tornamesa Garrard, igualmente hecha en México. Aún funcional, y tras hacer pruebas, notamos que mantenía una velocidad constante de 33.25 RPMs (un poco por debajo de los 33.33 RPMs utilizados en LP’s de 12″, pero aún dentro de lo aceptable; en especial considerando su edad) muy bien.

    Tornamesa original.

    Lo curioso, además de lo sorprendente que fue descubrir que el motor aún era preciso, y que el mecanismo “automático” aún era funcional, fue que para obtener ésos 33.25RPMs, era necesario posicionar el selector de velocidad en 45RPMs. Una vez que desensamblamos la tornamesa, identificamos que el caucho encargado de la selección de velocidad, estaba simplemente en terible estado, tal y como era de esperarse.

    La tornamesa fue instalada originalmente, con un amplificador a bulbos, que, en aquella época, no era considerado un objeto visualmente atractivo, como lo es hoy, y se encontraba montado en la parte inferior por dentro de la consola; completamente oculto y sin housing alguno.

    Amplificador estéreo a bulbos. General Electric c.1960s

    Finalmente, las bocinas originales, absolutamente terribles. Construídas prácticamente en su totalidad de papel, presentando un cono de papel kraft y suspensión del mismo material. Pero, sorprendemente, aún en estado funcional. Verdaderamente increíble.

    Las bocinas encontradas en la consola, aún funcionales, serán reemplazadas, como to lo demás, por un equivalente moderno mucho superior; satisfaciendo los nostálgicos recuerdos del nuevo dueño, o mejor aún, creando nuevos.

    La madera y construcción de ésta consola, se encontraba en mal estado. Rasguños, sin brillo. Partes del acabado rotas, paneles despostillados; y quizás lo menos rescatable, la malla de las bocinas.

    Tras una rápida pulida el acabado negro realmente escondía un hermoso nogal obscuro, y la malla de las bocinas estaba en tan mal estado, que sería necesario reemplazarla por completo por una nueva.

    Acvstica Rebel 1.00M

    Con el deseo de asignarle un nombre único a cada una de nuestras consolas, e inspirados por los autos clásicos, escogimos tomar prestado el nombre del popular auto AMC Rebel, un sedán de talla mediana, comercializado entre los años 1967 y 1970, y el número que hemos asociado, 1.00M, representa la dimensión más larga de nuestra consola: 1 metro.

    Para éste equipo, nuestro ingeniero ha escogido instalar un set de bocinas de la reconocida marca estadounidense Polk Audio, de la serie T15, por su compacto tamaño y respetable respuesta (particularmente de graves); junto con una tornamesa Music Hall MMF-1.3, con cartucho y aguja de Audio Technica, amplificados por un equipo de diseño norteamericano híbrido clase A/B y a bulbos, todo con cableados y conexiones libres de oxígeno, chapados en oro, para brindar el buscado sonido cálido, característico de los bulbos, a la sala de la afortunada casa que cuidará de ésta consola.

    Lo primero por hacer fue sin duda la parte más tediosa, resanar y restaurar la belleza natural de ésta consola. Con la ayuda de artesanos locales, logramos rescatar gran parte del brillo de la tapa elaborada en nogal con una gruesa capa de resina epóxica. Se resanaron esquinas golpeadas y se igualó el color como se hubiera hecho con un auto. El resultado es un mueble que no esconde su edad, pero la porta con elegancia.

    No ha sido fácil pero finalmente encontramos las malla perfecta para reemplazar la malla de las bocinas actuales. Lo malo es que se encuentra en el otro lado del mundo. En Ucrania.

    Mientras esperamos, hemos instalado el equipo para probar su desempeño y hemos quedado contentos con el resultado. Un sistema de audio con componentes de excelente calidad, resultan en un objeto digno de admiración, respeto y apreciación.

    Uno de los mayores problemas con piezas como ésta es el hecho de que al tener las bocinas en el mismo ambiente, y en contacto directo con la tornamesa; el sonido emitido por las bocinas es re-capturado por la aguja que, descansando sobre el disco, recoge las vibraciones y las introduce de nuevo a la captura del sonido. Esto ocasiona un vicio, y realmente es imposible de eliminar. Para mitigarlo, hemos tomado todas las precauciones posibles; entre ellas, forrar el interior de la consola en espuma acúsctica, colocar espuma en los puntos de contacto de las bocinas con la madera y suspender la tornamesa en espuma acústica para mantener la transmisión de vibraciones al mínimo.

    El resultado ha sido visto como un éxito. Y hemos logrado reducir el vicio dramáticamente y mantenerlo a un nivel aceptable. La consola llena de música una habitación de mediano tamaño sin ningún problema y los componentes elegidos son de una calidad que nadie podría cuestionar. Ciertamente justificando el tiempo dedicado.